TEMO BALDERAS CUMPLIÓ EL DESEO: ESPELEÓLOGOS ESTRENARÁN SU EQUIPO

Le llaman- románticamente- el “pozo de los deseos”, aunque más bien es un lago, eso sí, de agua tan limpia como cristalina; se supone que la gente que llega ahí, al fondo del Sótano El cepillo, puede pedir su más grande anhelo, con la ilusión que se le concederá. Pero con Temo Balderas, hasta los protocolos del misticismo quedan derogados, porque si no necesitó de solicitudes, mucho menos de cartas ni monedas echadas al agua: Simplemente les dijo “sí” a los espeleólogos.

El cierre del diecisieteavo mes de mandato del presidente de Aquismón fue una constante de su estilo de gobernar: Primero, resiliencia total, cuando después de aquella tragedia en la citada sima de 180 metros –que ni al caso viene enfatizar- le sacó provecho, trayendo a la gente de Turismo y Protección Civil Estatal, no solamente a que recorriera y capacitara a la gente de Alte Anam-La banqueta, sino que además, supervisara y retirara los cordones de prohibición.

Así, los lugareños se constituyeron en Comité Local de Turismo, para que nadie entre sin autorización y sucedan más accidentes, y apoyados por espeleólogos (de la empresa Vertical 376) de Unión de Guadalupe –expertos en descensos al afamado Sótano de las golondrinas- reabrieron el lugar: Ocasión propicia para que el alcalde del municipio más mágico del estado, hiciera historia, fiel a su estilo osado.

Cuahutémoc Balderas se calzó entonces los arneses, y mientras lo hacía, inspiró a casi una decena de acompañantes: La delegada de Turismo Estatal en la Huasteca, Patricia Zavala Hernández; la directora de Turismo Municipal, Leticia Leiva Zuviri; el director de Protección Civil Municipal, Jerónimo Estrada Zecaida; y el regidor Jesús del Ángel Mauricio, entre otros. Así, mientras la tarde empezaba a caer, ellos también comenzaban a bajar.

En ese lapso, vino a la mente y a los comentarios aquel –coincidentemente- final de febrero, pero de 2011, cuando el presidente Felipe Calderón descendió al Sótano de las golondrinas; sin embargo, por más que se hizo memoria, ningún recuerdo encontró a algún alcalde de Aquismón realizando lo que Temo Balderas ejecutó ese ocaso del 28 de febrero de 2023, quizás porque a pesar del cargo sigue igual de auténtico, igual de espontáneo, igual de cercano con la gente.

Con su arrojo característico, llegó sin problema a tocar suelo firme, y recorrió el sitio, maravillándose con las formaciones y los diseños que la naturaleza ha esculpido a través de miles de años, incluido aquel “pozo de los deseos”, al que eligió como punto final de su andanza subterránea, pero sobre todo para rubricar la aventura vespertina de un febrero que –a partir de aquí- quedará en la remembranza especial de los beneficiarios:

Cecilio Martínez Santiago, presidente del Comité de Alte Anam-La banqueta, y Venancio Santiago Margarito, instructor de espeleología de Unión de Guadalupe, recibieron la respuesta afirmativa para que en los próximos días obtengan el equipo especializado que requieren; y para estrenarlo de inmediato en el mismo contexto de intrepidez, se organizaría un nuevo descenso, pero ahora en el legendario Sótano de las golondrinas.

El regreso de todos a la superficie fue tan tranquilo como disfrutable, pero sobre todo con ese sabor especial que produce la satisfacción; en el caso de Temo Balderas no solamente por haber cumplido su intención extrema, sino por lo más importante: Cumplir a la gente de la zona Tamapatz que sigue confiando en el turismo tanto como en su presidente municipal, para salir adelante a pesar de las vicisitudes.

Y ya inspirado -mientras se despojaba del instrumental utilizado en la odisea- el alcalde de Aquismón pretendió contagiar de ese mismo ímpetu a otro aliado de los aquismonenses: El gobernador Ricardo Gallardo, para hacer su propia bajada a las entrañas de la tierra, y juntos promover los atractivos naturales con que cuenta éste territorio mágico. La invitación está en el

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