¡Michoacán ha dicho BASTA!
El dolor por el cobarde asesinato de Carlos Manzo, el Alcalde de Uruapan que se atrevió a enfrentar al narco, se transformó en furia desbordada en la capital. Cientos de manifestantes que marchaban por la paz llegaron al Palacio de Gobierno de Morelia y, ante el silencio y la inacción de la autoridad estatal, ROMPIERON LAS PUERTAS para exigir justicia a gritos.
El pueblo michoacano está SEDIENTO DE JUSTICIA y ha perdido el miedo:
¡Queremos Respuestas, No Condolencias! Los manifestantes exigen al Gobierno del Estado que aclare de inmediato este homicidio político y frene la escalada de violencia que ha convertido a Michoacán en un campo de batalla.
¡El Abandono Mata! La protesta simboliza la ruptura de la confianza. El pueblo acusa directamente a las autoridades de permitir que los criminales operen con impunidad, volviendo a un alcalde que pedía ayuda una «estadística» más.
La rabia es la única respuesta que le queda a un pueblo sin voz. Que las autoridades escuchen el golpe de esta puerta rota: o hay justicia, o habrá más pueblo en las calles.


