Bajo el cobijo histórico del Bicentenario, el reloj de la Feria Nacional del Libro de la UASLP marcó las 13:00 horas de este 15 de marzo con una solemnidad distinta. No asistimos a la simple presentación de un texto, sino a la revelación de un mecanismo de seducción literaria: «Carajillo Teatral». El dramaturgo potosino Juan José Campos Loredo, cuya pluma ha sido templada por más de siete lustros de oficio, compartió con los presentes una propuesta que funciona con la precisión de un avance cinematográfico, diseñada para capturar el aliento del lector y transportarlo, casi sin aliento, hacia el universo de la representación en vivo.
Con el respaldo de Índice Editorial, esta entrega se despoja de la rigidez académica para ofrecer una advertencia introductoria que es, en realidad, un abrazo al género dramático. Campos Loredo, quien porta con orgullo el Premio Estatal de Dramaturgia Manuel José Othón tras su reciente reconocimiento este 2025, ha logrado que «Carajillo Teatral» sea el vehículo perfecto para democratizar la escena. La obra no busca la complacencia, sino la conexión; es un fragmento estratégico que destila la esencia de su pieza «…y en una Banca Estéril al Final de los Días», permitiendo que la lectura fluya con una naturalidad asombrosa sin sacrificar ni un ápice de su carga crítica y estética.
La atmósfera en la Sala de la Feria se cargó de una electricidad especial cuando se abordó la temática de la obra. Los asistentes comentaban entre susurros de admiración cómo el autor logra transmutar las heridas de la realidad mexicana —el narcotráfico y la violencia— en un lenguaje simbólico y poético que sana mientras denuncia. Se escuchó entre el público que leer este fragmento es como asomarse a un abismo donde, en lugar de oscuridad, se encuentra belleza y reflexión. Quienes tuvimos la fortuna de estar ahí, sentimos que la fe y la memoria cobraban una dimensión física, palpable en cada párrafo de este libro que actúa como un prólogo necesario para la vida misma.
El cierre de la jornada dejó un eco de gratitud en el recinto universitario. La colección «Carajillo Teatral» se erige hoy como un puente necesario entre el ciudadano de a pie y las tablas del teatro, demostrando que la dramaturgia es, ante todo, un acto de resistencia emocional. Campos Loredo no solo entregó un libro; nos regaló la llave de un escenario imaginario donde la palabra es el único refugio frente a la adversidad. Hoy, en San Luis Potosí, el teatro no solo se vio, se leyó con el alma y se sintió como ese primer sorbo que nos deja con un hambre voraz de presenciar la obra completa.


