EMOTIVO AGRADECIMIENTO AL ALCALDE POR INTERVENIR EN HOSPITAL DE VALLES

El ejercicio de gobierno puede ser agobiante y cansado, más en un municipio como Aquismón donde las necesidades implican cercanía constante a diario, sin contar horario ni lugar, pues lo mismo la sala de la casa en día domingo es sitio de atención; sin embargo, esa entrega al servicio público es la misma que reditúa detalles que terminan por convertirse en una singular e importante motivación para el alcalde Cuahutémoc Balderas Yáñez.
Así lo vivió el gobernante este día, cuando le fueron reenviados sinceros y emotivos mensajes de agradecimiento luego de que pacientes pudieron al fin ser atendidos, gracias a su intervención ante la dirección del Hospital General de Ciudad Valles, donde aquismonenses esperaban por un turno para tomografía pero el aparato se encontraba descompuesto y sin fecha para ser reparado, con los riesgos a la salud que ello implicaba.
Tres horas de diálogo intenso para dirimir circunstancias adversas a la atención a la salud y al mismo tiempo ofrecer toda la disposición para vincular esfuerzos y trabajar mancomunadamente, fueron las que transcurrieron entre el presidente municipal y el director del nosocomio, Jesús Guillén Lárraga, jornada maratónica que ya comenzó a rendir frutos, con el tomógrafo ahora arreglado y ando servicio a quienes lo requieren.
“Así fueran más presidentes de otros municipios, con el corazón de mi amigo Temo (…) gracias a Dios y le pido muchas bendiciones a Temo. Como él no hay otro presidente que toca corazones por las necesidades de salud a nuestro hermano indígena tenek. Mil gracias por todo el respaldo Temo; así como estos mensajes hay muchos, siempre por todo su apoyo a los más necesitados”.
Con éste inspirador texto, Balderas Yáñez se acerca al final de su mandato municipal, del que se despedirá con una exposición de tareas efectuadas en tres años, el próximo miércoles en la lectura de su último informe de gobierno, a la que seguirá la peculiar circunstancia que la ley ahora permite: Cerrar un ciclo para de inmediato abrir uno más, cuando inicie un segundo mandato el primer día de octubre, algo nunca antes visto en la historia de Aquismón.

