Una figura emblemática y profundamente respetada en la región Huasteca. Nació el 15 de julio de 1904, hijo del profesor Tomás Guerrero y Adela Briones, el Padre Xavier dedicó su vida al servicio de la comunidad desde diversas áreas, dejando un legado imborrable que aún perdura.
Ordenado sacerdote en 1930 por el obispo Miguel M. de la Mora, su ministerio lo llevó inicialmente por Matehuala, Río Verde y Aquismón, hasta llegar a Ciudad Valles en enero de 1934. Fue un visionario que en la década de los 30 emprendió la construcción del Santuario de la Virgen de Guadalupe, que más tarde el Papa Juan Pablo XXIII reconoció al otorgarle el rango de catedral. Asimismo, promovió la edificación de la iglesia San Martín de Porres, la iglesia San Juanita y la capilla del cementerio municipal, sitios que hoy forman parte del patrimonio espiritual de la región.
Su compromiso trascendió la esfera religiosa, pues tuvo una destacada participación en la educación. Instituciones como la Preparatoria Valles, la primaria Leona Vicario, el Colegio Motolinía y la Facultad de Estudios Profesionales de la Zona Huasteca llevan su sello indeleble. Además, fue docente en la Escuela Secundaria General No. 1 «Pedro Antonio Santos Rivera» y en la Preparatoria Valles, siempre promoviendo el conocimiento y los valores.
En el ámbito social, el Padre Xavier fue pieza clave en la formación de los patronatos del Asilo de Ancianos, la Cruz Roja y el Hospital General, además de impulsar dispensarios médicos que beneficiaron a miles. Sin olvidar su pasión por el béisbol, deporte que practicaba y seguía fervientemente, siendo fanático de los Diablos Rojos del México.
Falleció el 7 de diciembre de 1984 y fue sepultado en la parroquia Santiago de los Valles que tantas veces guió. En 1998, se erigió un busto en su honor, reconociéndolo como el “Apóstol de la Huasteca”, título que refleja la dimensión de su aportación pastoral, educativa y social. Hoy, al recordar su natalicio, celebramos una vida dedicada al servicio, la fe y el bienestar comunitario.
Fuente: Prof.Crescencio Martínez Candelario. Cronista municipal
